El Senado de la provincia de Buenos Aires no ha sesionado ni una sola vez en lo que va del año, una situación que genera preocupación y críticas sobre la actividad legislativa. Esta inactividad impacta en el tratamiento y aprobación de leyes importantes para la provincia.
La falta de sesiones en el Senado provincial plantea interrogantes sobre la agenda política y la capacidad de gestión de los legisladores.