Se detalla el caso de Santiago Viola, actual vicejefe de Justicia, y su presunta implicación en una maniobra para perjudicar al juez Casanelo en la causa de la ruta del dinero K. Se menciona que Viola, junto a Silvia Magrani y el fiscal Eduardo Miragasa, habrían utilizado testigos falsos para intentar apartar a Casanelo y favorecer a Lázaro Báez.
Se sugiere que el ministro de Justicia, Juan Bautista Maíquez, podría haber realizado gestiones para Viola, y que esto podría haber influido en su designación como ministro. Se plantea que Viola, muy cercano a Karina Milei, podría estar buscando una venganza contra el juez Bruglia, quien lo procesó.