El salario mínimo actual en Argentina tiene un poder adquisitivo menor que en el año 2001 y debería triplicarse para recuperar su valor histórico. La crisis económica ha erosionado significativamente los ingresos de los trabajadores.
El salario mínimo vital y móvil, que originalmente debía cubrir necesidades básicas y permitir el esparcimiento, actualmente no alcanza para cubrir la canasta de indigencia. Para recuperar el poder de compra que tenía en sus inicios, debería situarse entre un millón y medio y un millón ochocientos mil pesos.
La caída acumulada de los ingresos desde noviembre de 2023 hasta abril de este año fue del 39,3%. Una familia tipo necesita un ingreso de dos millones y medio de pesos para no ser considerada pobre, lo que equivale aproximadamente a dos salarios mínimos actualizados. La situación es crítica, ya que el salario mínimo actual vale menos que en el año 2001.