Se confirma la existencia de una sala de grabación en Guachita, donde se filman videos que luego se comercializan. Se especula que estos videos podrían estar disponibles en la deep web o en otras plataformas de fácil acceso.
Se menciona la posibilidad de que Agostina haya estado en Guachita y que existan fotos de ella en el lugar. Se reflexiona sobre la tristeza de que los adultos se involucren en este tipo de actividades y se hace un llamado a terminar con la perversión.