La guerra entre Rusia y Ucrania continúa sin ceder, a pesar de las gestiones de paz. El presidente ucraniano Zelensky presentó un plan de cinco puntos para alcanzar la paz, que incluye detener las hostilidades, congelar los frentes, negociar una zona desmilitarizada y asegurar la seguridad del pueblo ucraniano.
El Kremlin rechazó de plano la propuesta, reiterando que el conflicto es bilateral entre Rusia y Ucrania y que no hay nada que negociar con potencias europeas.
Mientras tanto, las potencias europeas como Reino Unido, Francia y Alemania reiteraron su apoyo a Ucrania, especialmente en el desarrollo de drones. En San Petersburgo se realizó un foro económico similar al de Davos, donde ocurrieron explosiones de drones, evidenciando la escalada tecnológica del conflicto.
A pesar de los avances ucranianos con armamento de la OTAN, la infantería rusa no ha avanzado significativamente. Los drones se han convertido en un factor clave en el frente, permitiendo a ambos bandos realizar ataques profundos en territorio enemigo.