El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, criticó una carta abierta del presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, dirigida a Vladimir Putin, calificándola de "descortés" y señalando que "serán las armas las que hablen". Lavrov expresó el descontento del Kremlin por la difusión de la carta a nivel mundial, argumentando que Ucrania no tiene interés en negociar.
Lavrov se refirió a declaraciones previas de Putin, quien afirmó que las acciones en el frente de batalla son más decisivas que las negociaciones. La iniciativa de Zelensky de proponer conversaciones directas fue respaldada por líderes de Francia, Alemania y Reino Unido, quienes establecieron cinco condiciones para una paz justa y duradera, incluyendo un alto el fuego inmediato y negociaciones basadas en la línea de contacto actual.