Un intento de robo a un kiosco en Bernal, Buenos Aires, terminó con un cliente herido de bala en una pierna. Los delincuentes, que se movilizaban en moto, intentaron asaltar al dueño del local y a un cliente que se resistió. La dueña del kiosco, con experiencia en robos, cuenta con un sistema de protección que dificultó el accionar de los ladrones.
El cliente herido, que se encontraba comprando en el kiosco, recibió un disparo en la pierna al resistirse al asalto. Fue trasladado a un hospital y se encuentra fuera de peligro. Otro cliente logró esconder su teléfono dentro del kiosco, y la dueña devolvió la billetera y el celular en un acto de protección mutua.
Los propietarios del kiosco implementaron medidas de seguridad adicionales, como una cabina enrejada, para protegerse de futuros asaltos, dada la creciente inseguridad en la zona. La situación económica los ha llevado a trabajar hasta tarde para subsistir, aumentando su vulnerabilidad.