Se revela un dato crucial en la desaparición de Luciana Barrios: sus redes sociales fueron desactivadas y su teléfono celular apagado, coincidiendo con el momento de su desaparición. La desactivación de las cuentas requiere de una clave, lo que sugiere la intervención de una persona con acceso a la información de la joven.
Este hecho, sumado a la revisión de su computadora, podría ser una pista importante para la investigación. La desaparición de la actividad online de Luciana, simultánea a su ausencia física, genera gran preocupación y apunta a una posible planificación.