Se informa que el rastro de Luciana se pierde a unos 300 metros del colegio, lo que habría sido un argumento clave para que el fiscal solicitara la Alerta Sofía. Los perros de búsqueda han trabajado en la zona, marcando un radio de 300 a 400 metros.
La desaparición ocurrió en un momento donde la señal del celular de Luciana se apagó, lo cual es un dato relevante para la investigación. Los perros de rastreo están desplegados en diferentes sectores, incluyendo la plaza y las afueras del colegio.