Tras su regreso a Argentina, el entrevistado ingresó a la redacción de Clarín. Su primera tarea fue realizar un sumario, presentando ideas de notas sobre temas internacionales, como Chernobyl (aunque aclara que la fecha podría ser errónea).
Comenzó trabajando en la sección de "Informes Especiales", donde realizaba notas de doble página sin avisos, cubriendo temas variados, incluso entrevistas a escritores. También cubrió notas sobre fenómenos como por qué llueve tanto.
Menciona que en ese entonces los diarios marcaban la agenda y que la gráfica tenía un gran prestigio. El material periodístico se basaba en fuentes propias y de agencias como Télam y DYN, buscando siempre mejorar la información.