El pingüino magallánico está perfectamente adaptado a la vida en el océano, a pesar de no poder volar.
Posee alas cortas y fuertes, y patas con membranas que actúan como timones, permitiéndole alcanzar velocidades de hasta 45 km/h bajo el agua.
El pingüino magallánico está perfectamente adaptado a la vida en el océano, a pesar de no poder volar.
Posee alas cortas y fuertes, y patas con membranas que actúan como timones, permitiéndole alcanzar velocidades de hasta 45 km/h bajo el agua.