En Perú, el balotaje se encuentra en un empate técnico con resultados voto a voto. Tras el escrutinio de más del 95% de las mesas, el candidato de izquierda Roberto Sánchez ha pasado al frente por una mínima diferencia sobre su rival de derecha, Keiko Fujimori.
Sánchez obtiene el 50,10% de los votos frente al 49,89% de Fujimori, con una diferencia de tan solo 38.600 votos. Los resultados se ven influenciados por la llegada de votos de zonas rurales, donde el candidato izquierdista ha tenido mayor apoyo. La polarización política en el país se refleja en estos comicios, marcados por la inestabilidad política de la última década.