El periodista reflexiona sobre el momento en que descubrió su pasión por el periodismo, impulsado por la repercusión de sus notas y el prestigio de la gráfica en esa época. Destaca la importancia de saber escribir para ejercer la profesión.
Menciona su gusto por la lectura de aventuras y autores como Agatha Christie, y cómo esto influyó en su escritura. Admira a periodistas-escritores como Tomás Heraldo Martínez, de quien aprendió sobre la construcción de hechos probados en sus libros, diferenciando claramente la literatura de la ficción.
Aunque se siente atraído por la escritura de ficción, reconoce no tener la capacidad para ello, pero sí disfruta de la literatura policial y de autores como Borges, especialmente sus cuentos sobre cuchilleros.