El Papa León XIV continúa su visita pastoral en Barcelona, abordando temas cruciales como la inmigración, la violencia contra las mujeres y la salud mental. El sumo pontífice enfatizó la importancia de la unidad y la acogida en un mundo marcado por conflictos y divisiones, dirigiéndose a los barceloneses y catalanes como constructores de unidad.
Durante su estancia, el Papa ha mostrado cercanía con la gente, realizando gestos no protocolarios como saludar desde el balcón. En el Estadio Olímpico, ante 40.000 personas, se refirió a la salud mental como un derecho y condenó la violencia machista y el feminicidio. También se dirigió a la audiencia en catalán, un gesto muy valorado por la comunidad local.
La agenda del Papa incluye visitas a un centro penitenciario, al monasterio de Montserrat y a un barrio con alta población inmigrante. Mañana oficiará una misa en la Sagrada Familia, un evento que contará con la presencia de autoridades como los reyes y Pedro Sánchez, y donde se bendecirá la cruz monumental del templo.