Se describe la impecable organización de la reciente despedida del Indio Solari, a cargo de bomberos y voluntarios, con un estricto cuidado para evitar incidentes. La larga fila de asistentes generó preocupación por posibles desbordes en la Ciudad de Buenos Aires.
Se resalta el contraste con situaciones pasadas, donde la masividad y la falta de control generaron conflictos. La organización de este evento se presenta como un ejemplo de cómo gestionar multitudes de manera pacífica y segura, a pesar de la tensión histórica entre el público y las fuerzas de seguridad.