Se debate sobre la capacidad de organización y gestión de la seguridad en eventos masivos, a raíz de la despedida del Indio Solari. Se cuestiona si la falta de garantías para realizar conciertos en ciertas épocas fue por inutilidad de las autoridades o por la magnitud del público.
Se argumenta que la organización impecable de la despedida demostró que sí existían las garantías necesarias. Se contrapone esta situación con la experiencia de Los Redondos, quienes dejaron de tocar en Capital Federal por no poder asegurar la seguridad de su masivo público, lo que se interpretó como una falta de capacidad por parte de las autoridades.