El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, declaró que las conversaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán atraviesan un momento complicado, especialmente tras el intercambio de ataques entre Irán e Israel y el posterior alto el fuego de abril.
Grossi señaló que la retórica se ha vuelto más hostil y que el organismo de control de la ONU ha tenido acceso limitado a las instalaciones nucleares iraníes durante casi un año. La falta de acceso se remonta a la guerra de abril, cuando las relaciones entre Irán y otros países se tensaron, bloqueando las inspecciones.