El entrevistado comenta sobre casos que no conocía previamente, como el del vicepresidente de China durante la era de Mao, cuyo avión fue derribado, y otros personajes chilenos vinculados a la represión.
Se menciona el caso Nisman, aunque el autor considera que tuvo poco de político y más de venganza personal, ligada a la publicación de una foto.
También se aborda el asesinato de Jean Jaurés en París en 1914, quien se oponía a la Primera Guerra Mundial. El autor destaca que cada caso en el libro tiene una extensión máxima de tres páginas y que el desafío fue contextualizar cada época.