Una nueva y crucial pista surge en la investigación de la desaparición de la menor: la posibilidad de que ella misma haya retirado el chip de su teléfono celular y eliminado sus redes sociales. Este dato, de confirmarse, podría indicar que la menor no fue víctima de un rapto, sino que intentó ocultarse o no ser encontrada.
Fuentes de la investigación señalan que la menor habría solicitado una aguja para retirar el chip de su dispositivo móvil. La eliminación de sus perfiles en redes sociales también está siendo analizada como un posible indicio de su accionar voluntario.
A pesar de estos indicios, los investigadores aún no han logrado acceder a las redes sociales de la menor. Se baraja la hipótesis de que podría tener más de un chip o haber cambiado uno por falta de crédito, aunque se considera inusual y llama la atención en el marco de la búsqueda.