Comerciantes de la zona cercana al colegio de la menor desaparecida aportaron cámaras de seguridad para la investigación. Aunque las imágenes internas del local no lograron ubicar a la joven, se está evaluando material de otros negocios aledaños.
La policía solicitó información sobre la vestimenta de la menor y el rango horario de su desaparición (entre las 12 y la 1 de la tarde). A pesar del gran movimiento de estudiantes y autos en la zona, se espera que las cámaras puedan aportar algún dato relevante.
La colaboración de la comunidad y la rápida respuesta de las autoridades son fundamentales en la búsqueda de la adolescente, manteniendo la esperanza de un pronto desenlace.