Se enfatiza la importancia de la memoria y la construcción de comunidad como pilares frente al individualismo y la crueldad promovidos por el actual gobierno.
Se cuestiona la idea de que solo se puede crear conocimiento con sectores populares, defendiendo la necesidad de investigar y comprender las nuevas formas de organización social y los "imaginarios sociales".
Se critica la destrucción de instituciones como el CONICET y la UBA, y se plantea la necesidad de fortalecer la educación y las experiencias históricas para construir un futuro diferente.
Se destaca la contraposición entre la búsqueda de fiesta, comunidad y participación, y la creencia en la crueldad y el individualismo como única forma de vida.