Se analiza la compleja red de intereses en la justicia porteña, donde Juan Bautista Maíques parece trabajar tanto para los Milei como para los Macri, influyendo en designaciones judiciales.
Su hermano, Esteban Maíques, fue designado jefe de gabinete del Ministerio de Justicia, aunque sin percibir emolumentos adicionales.
La influencia de los Maíques en la justicia y en el gobierno de la ciudad plantea interrogantes sobre la autonomía de las decisiones judiciales y la posible existencia de intereses contrapuestos.