La madre de Luciana expresa su profundo agradecimiento a Dios y a todos los que colaboraron en la búsqueda de su hija, quien apareció sana y salva. Destaca la contención psicológica recibida y la importancia de la unidad familiar en esos momentos difíciles.
Relata el momento de desesperación al no encontrar a Luciana en la parada del colegio y la posterior denuncia. Agradece la compañía y el apoyo recibido por parte de la comunidad y de quienes estuvieron presentes durante las horas de angustia.