La madre de la adolescente L, encontrada tras una desaparición, expresó conmoción y alivio, manifestando su deseo de reencontrarse con su hija y respetar su tiempo emocional. La aparición de la menor contrasta con el caso de Agostina Vega, que tuvo un desenlace trágico.
Se revela que la adolescente se habría ido con un novio de 16 años, cuya relación la familia desconocía. Aunque el menor no está detenido, se plantea la cuestión legal del consentimiento a esa edad. La madre reconoció haber cometido errores y destacó la importancia de la escucha entre padres e hijos.