Luciana fue encontrada en una casa abandonada en Jesús María, en estado de shock y asustada por el despliegue policial. Al desactivar su teléfono celular, perdió todo contacto con su entorno, sin saber lo que ocurría externamente.
La policía cercó la zona para trabajar y analizar posibles cámaras de seguridad. Se descarta la hipótesis de rapto o secuestro, y se enfoca la investigación en una posible fuga o escape de menores, posiblemente relacionado con el entorno del adolescente que la acompañaba.