La organización del partido ha respondido a la AFA informando que se espera que la lluvia continúe durante una hora más en Alabama. Esta información proviene de los radares del servicio meteorológico de Estados Unidos.
A pesar de esta previsión, la AFA insiste en la suspensión del partido, argumentando que incluso una vez que cese la lluvia, el campo de juego no estará en condiciones óptimas. La prioridad es evitar riesgos para los jugadores de cara al inminente Mundial.