Se destaca la importancia de la oración colectiva y la venida del Espíritu Santo en la iglesia, mencionando que Jesús sopló sobre los discípulos y todos recibieron el Espíritu.
El primer bautismo del Espíritu Santo en gentiles también ocurrió de forma colectiva en casa de Cornelio. Pablo exhortó a los efesios a ser llenos del Espíritu colectivamente.
Se advierte sobre las bendiciones perdidas por no practicar la oración colectiva y se desafía a líderes y equipos a unirse en oración, ya que hay cosas tremendas que se desatan cuando se ora en acuerdo.
Se enfatiza que Dios atrae a las personas a la salvación cuando los discípulos se encargan de ministrar a Dios y se conectan el aposento alto con la salvación de las personas.