Se explica que la intercesión de Cristo no busca eliminar las tormentas, sino asegurar que la fe del creyente no falte.
El objetivo es que la fe se desarrolle y crezca a través de estas pruebas, fortaleciendo al individuo.
La intercesión de Cristo por usted y por mí no es que Dios te saque de la tormenta, es que tu fe no falte.
Se anima a los oyentes a reconocer que su fe está creciendo, incluso en medio de dificultades familiares o personales.