En el juicio por la muerte de Diego Maradona, Dalma Maradona declaró reiterando su preocupación por el estado de salud de su padre y la presunta negligencia de los médicos. Afirmó haber expresado explícitamente a los profesionales que Diego no estaba bien, que lo veían perdido y con dificultades para caminar.
Dalma relató que la última vez que vio a su padre fue tras el alta de una operación y que luego los contactos se limitaron a videollamadas, recomendadas por el psicólogo Carlos Díaz para no abrumarlo. Sin embargo, en esas videollamadas, Diego a veces costaba reconocer a sus hijas. La declaración también incluyó el dolor de Dalma por el sufrimiento de su padre y la falta de respeto en el trato de los médicos entre sí.