La investigación sobre la desaparición de una joven se enfoca en determinar si un joven de 16 años, quien habría estado en contacto con ella, actuó solo o con cómplices. Se descarta, en principio, la participación de familiares del joven en la desaparición.
Surge la duda sobre cómo el entorno cercano de la joven pudo desconocer el vínculo que ella mantenía con este muchacho. Se menciona la posibilidad de que docentes o amigos de la escuela tuvieran conocimiento de la relación, y que la intervención de una amiga, acompañada de su madre, podría haber sido clave para la aparición de la joven.
Se confirma que la joven había terminado una relación sentimental hace aproximadamente una semana, y que esta ruptura no fue en buenos términos. Compañeros de la víctima confirmaron este vínculo y la separación, aunque no lo hicieron públicamente por ser menores de edad.