Irán asegura que continúan los trabajos para un acuerdo con Estados Unidos, a pesar de las contradicciones en las declaraciones de ambas partes. Se menciona el optimismo de Irán en este sentido, aunque la continuación de la guerra no les conviene.
Se destaca el esfuerzo de Pakistán como mediador en las negociaciones, que han resultado en acuerdos de cese al fuego. Sin embargo, estos acuerdos han sido rotos, y Benjamin Netanyahu parece priorizar el avance militar sobre la paz.
La alianza entre Netanyahu y Trump se presenta como desequilibrada, con intereses distintos. Irán responsabiliza a Estados Unidos por el sabotaje del proceso diplomático, citando declaraciones y comportamientos contradictorios.