El ejército iraní afirmó que cesará los ataques contra Israel, pero advirtió que podría reanudarlos si Israel ataca Líbano o territorio iraní. Israel, por su parte, aceptó detener las operaciones militares contra Teherán tras la presión de Donald Trump, pero mantiene su ofensiva contra Hezbollah.
El conflicto se reanudó con intercambios de misiles entre ambas partes, rompiendo un alto el fuego de dos meses. Las sirenas sonaron en Tel Aviv alertando sobre misiles lanzados por Irán, y se reportaron ataques aéreos israelíes en Teherán, Tabriz e Isfahan. El Ministerio de Exteriores iraní justificó sus ataques por violaciones del alto el fuego por parte de Israel.
Irán sostiene que Estados Unidos debe frenar a Israel, y los líderes europeos apoyan la búsqueda de una solución diplomática. Por ahora, ambas partes afirman haber suspendido nuevos ataques, pero las consecuencias económicas y comerciales del conflicto mantienen al mundo en vilo.