Las imágenes del estadio muestran una situación de inundación, con "cascadas de Adorni" en las tribunas y un campo de juego impracticable. La cantidad de agua caída es tal que imposibilita la realización del partido de fútbol.
Se compara la situación con episodios pasados en canchas argentinas, pero se destaca que el diluvio actual supera cualquier capacidad de drenaje. La imposibilidad de que la pelota ruede en el campo de juego es un claro indicativo de que el partido no se puede disputar.