La inflación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) desaceleró, marcando un 2,1% en el último período. Sin embargo, se observó una mayor suba en el rubro de alimentos, lo que genera preocupación en el costo de vida de los ciudadanos.
Paralelamente, el salario mínimo ha perdido un 39% de poder de compra durante la gestión de Javier Milei, impactando directamente en la capacidad adquisitiva de los trabajadores.