Andrea, hermana de Luciana, descartó rotundamente la posibilidad de una fuga voluntaria, afirmando que la niña no haría algo así y que fue llevada. La familia pide colaboración a la comunidad y a las autoridades para intensificar los rastrillajes y la revisión de cámaras en la zona. Se diferencia esta situación de la del caso Agostín, donde existían conflictos familiares previos.
La hermana de Luciana enfatiza que no hay internas familiares y que la desaparición de su hermana es un hecho aislado. Se solicita encarecidamente ayuda para encontrarla, ya que la preocupación es máxima. Se espera que la investigación avance y se puedan esclarecer los hechos que rodean la desaparición de la joven.