La menor Luciana fue encontrada en una vivienda abandonada en Jesús María, a unos 10 kilómetros de su colegio en Colonia Carroya. La investigación se centra en determinar si se trató de un plan de adolescentes para escapar o si hay un trasfondo más complejo.
Se analiza el pedido de Luciana de una aguja para extraer el chip de su teléfono, lo que podría indicar manipulación o un intento de evitar ser rastreada. La falta de antenas de telefonía en la zona dificultó el rastreo, ampliando el radio de búsqueda.