En Estados Unidos, la guerra contra Irán no es popular debido al aumento de precios, especialmente de la nafta. La mayoría de la gente está en contra de la guerra, lo que afecta la aprobación del presidente Trump, quien busca una solución rápida antes de las elecciones de noviembre.
Muchos opinan que Israel impulsa la guerra y que Estados Unidos ha sido parte de ella, pensando inicialmente que sería corta. La gente está cansada del conflicto y de sus repercusiones económicas. El cierre del Estrecho de Ormuz afecta el suministro de petróleo, especialmente en California, lo que genera preocupación por el aumento de precios.