Se plantea la coincidencia temporal entre la desaparición de Luciana y un partido de fútbol entre River y Belgrano, sugiriendo que esto pudo haber afectado la visibilidad y la celeridad de la investigación inicial.
Se critica la concentración del ministro de seguridad y altas autoridades policiales en el operativo del partido de fútbol, mientras se realizaban denuncias de desaparición. Se menciona que este episodio futbolístico tuvo también un ribete electoralista.