Familiares de víctimas de femicidio comparten sus experiencias sobre la lentitud y las fallas del sistema judicial para capturar a los asesinos.
Se mencionan casos emblemáticos como el de Candela Sol Rodríguez (15 años desaparecida), Natalia Melman y Marita Verón, cuyas familias llevan años buscando justicia.
El caso de Sabrina González, asesinada en 2014, cuyo asesino estuvo prófugo 10 años, se presenta como un ejemplo de la ineficacia del sistema.
Se destaca la labor de Susana Timarcos, madre de Marita Verón, quien a pesar de no encontrar a su hija, ayuda a otras víctimas.