Se observa una situación inusual en la que la familia de Luciana no está teniendo contacto con la prensa, a diferencia de otros casos de desaparición.
Se especula que podría tratarse de una orden del fiscal para no entorpecer la investigación o para proteger a la familia, basándose en experiencias previas como la del fiscal Garzón.
Se sugiere que esta medida podría indicar la existencia de una pista firme en la investigación, lo que lleva a un cuidado particular en el manejo de la información.