Expertos en defensa sugieren que el derribo del helicóptero Apache estadounidense en la frontera con Irán podría no haber sido un accidente, sino un ataque deliberado. Cameron Schell, director ejecutivo de Dragonfly Defense, indica que un ataque con drones es improbable, apuntando a un misil tierra-aire como causa más probable.
Schell señala que los drones iraníes existentes carecen de la velocidad y sofisticación para derribar un helicóptero en movimiento. Si se trató de un ataque, la Guardia Islámica Revolucionaria podría haber utilizado un misil tierra-aire, lo que tendría consecuencias mucho mayores que un simple accidente. La falta de un comunicado oficial por parte de Irán sobre el incidente es inusual, dado que normalmente se atribuyen este tipo de acciones.
Estados Unidos ha anunciado una "respuesta proporcional" al incidente, pero la dimensión de esta respuesta dependerá de la información que posean sobre las causas exactas del derribo. La inteligencia estadounidense estaría al tanto de las capacidades de Irán, incluso de aquellas no conocidas públicamente.