Se presentan videos del interior de los locales "Guachita" y "Malibú", revelando la existencia de múltiples habitaciones con camas, lo que desvirtúa la versión de que eran simples bares.
Las imágenes muestran un escenario compatible con un prostíbulo, con habitaciones contiguas, camas y condiciones de extrema suciedad e insalubridad.
Se destaca que las habitaciones no eran depósitos ni se utilizaban para almacenar elementos de higiene o alcohol, sino que claramente se destinaban a otros fines.
Se evidencia una connivencia para el funcionamiento de estos lugares y se cuestiona la habilitación de los mismos, dado que no cumplían con ninguna norma de seguridad o salubridad.