A pesar de la angustia, las autoridades muestran esperanza en el caso de Luciana, diferenciándolo del trágico desenlace del caso Agostina. Se destaca el trabajo desde el "minuto cero" para evitar errores.
Se percibe en los semblantes de los funcionarios una mezcla de preocupación y determinación. La cobertura mediática, como la de Crónica, ha sido constante desde el inicio del operativo.