España dejó de lado las diferencias internas para ovacionar al Papa durante su visita.
Este gesto de unidad se produjo en un contexto de posibles divisiones, mostrando un frente común hacia la figura papal.
España dejó de lado las diferencias internas para ovacionar al Papa durante su visita.
Este gesto de unidad se produjo en un contexto de posibles divisiones, mostrando un frente común hacia la figura papal.