La Asociación Empresaria Argentina (AEA) ha manifestado su intención de negociar los convenios colectivos "para abajo", buscando reducir salarios y beneficios laborales tras la implementación de la reforma laboral.
Esta postura, según analistas, podría desatar una mayor conflictividad gremial, ya que los sindicatos advierten sobre el riesgo de precarización laboral y la posible pérdida de derechos adquiridos.
Se critica la eliminación de la "ultraactividad" de los convenios (la prórroga automática en caso de no acuerdo), lo que permite a las empresas renegociar desde cero y presionar a los trabajadores con la amenaza de despido.
Se califica la situación como "esclavos del siglo XXI", donde la voluntad del empleador primará sobre los derechos laborales, generando un escenario de mayor desigualdad y precariedad.