La empresa DEME, que perdió la licitación de la hidrovía, asegura poder operar el servicio con una tarifa un 17% más baja que la adjudicada a Jan De Nul.
DEME envió una carta al Ministro de Economía, Luis Caputo, reclamando que se reinicie el proceso de licitación y ofreciendo reducir el costo del peaje. La impugnación de la preadjudicación a Jan De Nul tendría un costo de 10 millones de dólares.
La empresa propone una nueva licitación bajo condiciones más convenientes para el interés público argentino.