Emma, empleada doméstica registrada, cobra un salario de 800 mil pesos y planea destinar su aguinaldo a ayudar a su hija, ya que el dinero no alcanza para cubrir las necesidades básicas.
Ella y su marido, a pesar de sumar sus ingresos, no logran cubrir los gastos familiares debido a la devaluación del dinero. Pagan un alquiler de 600 mil pesos, lo que consume la mayor parte de su salario. Emma cree que la situación económica empeoró con el actual gobierno.