El plumaje del pingüino magallánico, con su dorso oscuro y torso blanco, le proporciona un eficaz camuflaje tanto para depredadores aéreos como acuáticos.
Una glándula en la base de su cola segrega un aceite impermeable que distribuye con el pico para lubricar su plumaje y mantener la temperatura corporal en las frías aguas del océano.