Se relata cómo, tras la pandemia en agosto de 2020, la iglesia clamó a Dios por un nuevo diseño evangelístico al no poder reunir a los niños en los barrios.
Como respuesta, Dios dio la estrategia de "casa por casa" y el diseño de los "cuatro puntos cardinales" para evangelizar la Argentina.
Se menciona que esta iniciativa fue una respuesta a la oración colectiva de la iglesia, que clamó pidiendo a Dios una estrategia para continuar la predicación.