La selección de Ecuador se perfila como un equipo a tener en cuenta en el próximo mundial, gracias a la dirección de Sebastián Beccacece y un plantel físicamente robusto.
A diferencia de otras selecciones, Ecuador llega con la mayoría de sus jugadores disponibles y en buen estado físico, lo que representa una ventaja significativa.
Beccacece es destacado como un entrenador "revolucionario" que inspira confianza en sus jugadores, logrando que crean en sus capacidades para competir y ganar contra cualquier rival.
Se anticipa que Ecuador debutará contra Costa de Marfil, un partido que se considera una prueba interesante y que, de superarla, podría impulsar al equipo en el grupo.